"The Boy and The Beast" (Bakemono no Ko), la nueva película de animación tradicional de Mamoru Hosoda (La Chica que Saltaba a Través del Tiempo, Summer Wars, Los Niños Lobo) satisfizo plenamente las expectativas y consolida a su realizador como firme heredero de Hayao Miyazaki, presentando una aventura repleta de acción en la que no faltan personajes entrañables y una historia con un fondo sólido, que configuran la que probablemente es la mejor película de su autor hasta el momento.
El guión, escrito por el mismo Mamoru Hosoda, narra la historia de amistad entre un chico solitario llamado Ren/Kyuuta - que acaba de perder a su madre y desconoce el paradero de su padre - y
una criatura sobrenatural perteneciente al reino de las bestias, con forma de oso y
conocida como Kumatetsu, de la que se convierte en discípulo tras seguirle a su reino, cuyos habitantes antropomórficos están pendientes de elegir a un nuevo líder tras un combate singular que ha de celebrarse al cabo de un tiempo, dando inicio a una serie de aventuras repletas de
acción en las que acaban estableciendo una
conexión única que les llevará a conocerse el uno al otro y a sí mismos.
Bajo el conocido formato de las relaciones aprendiz-maestro, Mamoru Hosoda nos presenta una revisitación de la fábula de Pinocho donde la importancia de conocernos y aceptarnos tal como somos y de hacer lo mismo con los demás, y el mensaje de que somos responsables de nuestras decisiones pero nunca luchamos ni aprendemos solos son los ejes vertebradores de la historia. En efecto, el niño Ren/Kyuuta se presenta al inicio de la película como un niño sin alma que, sin referentes paternos, al haber fallecido su madre y no saber dónde encontrar a su padre, vaga sin saber qué hacer de sí mismo; sin embargo, pronto encuentra a su Pepito Grillo particular, una especie de roedor que responde al nombre de Chiko, y a un padre - la bestia Komatetsu, su peculiar Gepetto - que estará dispuesto a formarle (darle forma) con un propósito en la vida: convertirse en un aprendiz de guerrero. En este camino contará con el apoyo de varios amigos que bien podrían considerarse sus hadas madrinas - el monje-cerdo Hyakushuubou, el mono Tatara, el maestro Soushi, y la humana Kaede - y tendrá que enfrentarse a su propia inseguridad/oscuridad y hasta a una ballena, generada por la oscuridad del alma su contrincante, Hichirouhiko (que es también una referencia a los demonios a los que se enfrenta el capitán Ahab en Moby Dick), antes de convertirse en una persona plena, en un final inesperado que constituye una de las mejores sorpresas de la película. En todo caso no es sólo Kyuuta quien aprende de los demás en la película, sino cada uno de los personajes y especialmente también Komatetsu, que hasta el momento de conocer a Kyuuta era un ser completamente irresponsable y con mal carácter en el que pocos confíaban y finalmente, gracias a lo que le hace ver Kyuuta, llega a ser suficientemente sabio para conocer el sacrificio que deberá hacer para darle a su discípulo/hijo el alma que necesita.
Mamoru Hosoda, desde su Studio Chizu, acierta a tejer con unos personajes convincentes una historia llena de acción, pero también de muchos toques humorísticos y la medida justa de emotividad ("no seas llorica" repite una y otra vez Komatetsu, como contraposición a los posibles excesos de Pixar) en una línea muy pareja a forma de contar historias de los fundadores de Ghibli, pero quizás incluso con mayor comercialidad.
Gráficamente la película es espectacular, mostrándonos escenas de acción muy bien ejecutadas, y un clímax final fantástico en plenas calles de Japón, que son ilustradas con mucho detalle y credibilidad, como otras tantas secuencias a lo largo de toda la película.
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lunes, 19 de octubre de 2015
The Thief and The Cobbler
Otra de las irrepetibles e irrenunciables oportunidades que brindó el Festival Internacional de Cinema Fantàstic celebrado en Sitges (nos referíamos ayer a "Belladonna of Sadness") fue la proyección del montaje final de "The Thief and The Cobbler" según la visión de su creador, el gran animador Richard Williams (autor de esa biblia que ha iluminado a centenares de animadores titulada "The Animator's Survival Kit"), que nos obsequió con el honor y el placer de tenerlo entre nosotros presentando la película y abriendo un coloquio sobre ella.
Muchos conocen ya la accidentada historia de la producción de "The Thief and The Cobbler", una película realizada mediante animación tradicional dibujada a mano fotograma a fotograma en la que Richard Williams iba a volcar todo su talento y experiencia adaptando un cuento de Las Mil y Una Noches. El artista comenzó la realización de este personal proyecto en 1964, pero debido a las dificultades financieras y a la complejidad de la animación, vio como su desarrollo se eternizaba y la producción se interrumpía una y otra vez, hasta que en 1988 Warner Bros - vistos los asombrosos resultados de su dirección de animación en ¿Quién Engañó a Roger Rabbit? - decidió financiar y producir el largometraje; sin embargo, el sueño se truncaría cuatro años después, cuando tras numerosos desacuerdos y habiéndose Disney adelantado con su "Aladino", que tomaba "prestadas" muchas de las ideas de Williams, Warner se retiró del proyecto y la compañía de seguros The Completion Bond Company se hizo con el control de la película, apartando a Richard Williams y poniéndola bajo responsabilidad de Fred Calvert, que la re-editó y la re-estructuró sin tener en cuenta la visión de su creador. De este modo, en 1994 se estrenaría, incompleta y muy lejos de la concepción de Richard Williams, la película "The Princess and The Cobbler" (El Zapatero y la Princesa), y un año después daría lugar a otra versión aún más manipulada titulada "Arabian Nights" (El Ladrón de Bagdad). Afortunadamente, la esposa y productora de Richard Williams, Imogen Sutton, se aseguró de sacar copia de todo el trabajo realizado hasta que lo apartaran del proyecto, y ello permitió a Richard Williams terminar en 2013 un montaje de la película que él quería, basado en las secuencias de animación terminadas hasta 1992, pero también en fotogramas sin colorear o incluso fragmentos de storyboards y layouts estáticos.
La historia de la película transcurre en una ciudad oriental llamada la Ciudad Dorada sobre la que pende la profecía de que el día que desaparezcan los tres orbes dorados que coronan su minarete y protegen la ciudad tan sólo el alma más sencilla, con el objeto más sencillo, podrá salvarla de la amenaza que se cernirá sobre ella. Cuando un ladrón que se lleva todo lo que tenga por delante consigue hacerse con los orbes para perderlos a continuación, el gran Visir ZigZag ve la oportunidad de apoderarse de ellos para hacerse con la corona del reino, mientras el Rey Nod decide enviar a su hija YumYum y al sencillo zapatero Tack a la busca de una solución para evitar la invasión de la ciudad por parte de los guerreros de Un Solo Ojo, misión a la que partirán seguidos de cerca por el torpe ladrón.
Recuperado finalmente por Richard Williams, su largometraje puede verse al fin - aunque como una obra en proceso - como lo que es: una indiscutible obra de arte donde las posibilidades de la animación tradicional son llevadas a la máxima expresión con una calidad técnica indiscutible y una imaginación desbordante. No tan solo los personajes están animados de forma magistral (¿qué esperar sino de un maestro de la animación?) y son capaces de conducir una historia con muy poca conversación o incluso sin emitir palabra - como en el caso del zapatero y el ladrón -, sino que lo hacen sobre unos fondos sorprendentes (algunos de ellos inspirados admirablemente en la obra gráfica de M.C.Escher, otros reproduciendo de forma magnífica arabescos e iconografía oriental..) con los que los personajes interactúan de forma muy imaginativa y que a veces se convierten incluso en protagonistas de la animación. A remarcar la apoteósis final que se desarrolla dentro de la maquinaria ideada como el arma definitiva de los One-Eye, donde las filigranas y la precisión de todo el timing cobran todo su valor cuando uno recuerda que todo ha sido realizado mediante dibujo a mano, sin ninguna intervención de computadoras.
Toda una lección del animador Richard Williams frente a los técnicos del 3D, muchos de los cuales se quedaron boquiabiertos al contemplar la proyección de su montaje final, como él mismo nos relató. Y es que, como él recuerda que se decía en el Disney clásico (que en paz descanse) la magia de la animación no está en el realismo, sino en la credibilidad. Frente al alud de producciones 3D que, 50 años después de iniciarse el proyecto de "The Thief and The Cobbler", copa el panorama de la animación, la tranquilidad de Richard Williams descansa en que quizás con su obra sea capaz de inspirar a otros animadores a crear arte mediante animación tradicional... y si no seguirá tranquilo, porque al fin y al cabo, él anima así "porque necesito dibujar, eso es todo".
Por otra parte, Richard Williams nos ofreció también el visionado de su reciente cortometraje "Prologue" que él presenta como un prólogo a toda su obra. El cortometraje es nuevamente una maravilla de la animación tradicional dibujada exclusivamente a mano, esta vez con dibujos mucho más realistas. Es prácticamente un ejercicio de dibujo al natural animado, donde el realizador/animador nos presenta con mucha inteligencia que mientras que el hombre puede hacer cosas magníficas como crear vida - la vida que representan una abeja o una mariposa es reproducida magistralmente por el animador -, también es capaz de destruir toda vida con su violencia irracional, que es presentada en el cortometraje con toda su crudeza. Y todo ello lo hace con un despliegue de animación full, donde puede chulear con cambiar la perspectiva y variar los puntos de vista a su antojo manteniendo la perfección de sus ilustraciones y del movimiento en todo momento. Brutal en todos los sentidos.
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Muchos conocen ya la accidentada historia de la producción de "The Thief and The Cobbler", una película realizada mediante animación tradicional dibujada a mano fotograma a fotograma en la que Richard Williams iba a volcar todo su talento y experiencia adaptando un cuento de Las Mil y Una Noches. El artista comenzó la realización de este personal proyecto en 1964, pero debido a las dificultades financieras y a la complejidad de la animación, vio como su desarrollo se eternizaba y la producción se interrumpía una y otra vez, hasta que en 1988 Warner Bros - vistos los asombrosos resultados de su dirección de animación en ¿Quién Engañó a Roger Rabbit? - decidió financiar y producir el largometraje; sin embargo, el sueño se truncaría cuatro años después, cuando tras numerosos desacuerdos y habiéndose Disney adelantado con su "Aladino", que tomaba "prestadas" muchas de las ideas de Williams, Warner se retiró del proyecto y la compañía de seguros The Completion Bond Company se hizo con el control de la película, apartando a Richard Williams y poniéndola bajo responsabilidad de Fred Calvert, que la re-editó y la re-estructuró sin tener en cuenta la visión de su creador. De este modo, en 1994 se estrenaría, incompleta y muy lejos de la concepción de Richard Williams, la película "The Princess and The Cobbler" (El Zapatero y la Princesa), y un año después daría lugar a otra versión aún más manipulada titulada "Arabian Nights" (El Ladrón de Bagdad). Afortunadamente, la esposa y productora de Richard Williams, Imogen Sutton, se aseguró de sacar copia de todo el trabajo realizado hasta que lo apartaran del proyecto, y ello permitió a Richard Williams terminar en 2013 un montaje de la película que él quería, basado en las secuencias de animación terminadas hasta 1992, pero también en fotogramas sin colorear o incluso fragmentos de storyboards y layouts estáticos.
La historia de la película transcurre en una ciudad oriental llamada la Ciudad Dorada sobre la que pende la profecía de que el día que desaparezcan los tres orbes dorados que coronan su minarete y protegen la ciudad tan sólo el alma más sencilla, con el objeto más sencillo, podrá salvarla de la amenaza que se cernirá sobre ella. Cuando un ladrón que se lleva todo lo que tenga por delante consigue hacerse con los orbes para perderlos a continuación, el gran Visir ZigZag ve la oportunidad de apoderarse de ellos para hacerse con la corona del reino, mientras el Rey Nod decide enviar a su hija YumYum y al sencillo zapatero Tack a la busca de una solución para evitar la invasión de la ciudad por parte de los guerreros de Un Solo Ojo, misión a la que partirán seguidos de cerca por el torpe ladrón.
Recuperado finalmente por Richard Williams, su largometraje puede verse al fin - aunque como una obra en proceso - como lo que es: una indiscutible obra de arte donde las posibilidades de la animación tradicional son llevadas a la máxima expresión con una calidad técnica indiscutible y una imaginación desbordante. No tan solo los personajes están animados de forma magistral (¿qué esperar sino de un maestro de la animación?) y son capaces de conducir una historia con muy poca conversación o incluso sin emitir palabra - como en el caso del zapatero y el ladrón -, sino que lo hacen sobre unos fondos sorprendentes (algunos de ellos inspirados admirablemente en la obra gráfica de M.C.Escher, otros reproduciendo de forma magnífica arabescos e iconografía oriental..) con los que los personajes interactúan de forma muy imaginativa y que a veces se convierten incluso en protagonistas de la animación. A remarcar la apoteósis final que se desarrolla dentro de la maquinaria ideada como el arma definitiva de los One-Eye, donde las filigranas y la precisión de todo el timing cobran todo su valor cuando uno recuerda que todo ha sido realizado mediante dibujo a mano, sin ninguna intervención de computadoras.
Toda una lección del animador Richard Williams frente a los técnicos del 3D, muchos de los cuales se quedaron boquiabiertos al contemplar la proyección de su montaje final, como él mismo nos relató. Y es que, como él recuerda que se decía en el Disney clásico (que en paz descanse) la magia de la animación no está en el realismo, sino en la credibilidad. Frente al alud de producciones 3D que, 50 años después de iniciarse el proyecto de "The Thief and The Cobbler", copa el panorama de la animación, la tranquilidad de Richard Williams descansa en que quizás con su obra sea capaz de inspirar a otros animadores a crear arte mediante animación tradicional... y si no seguirá tranquilo, porque al fin y al cabo, él anima así "porque necesito dibujar, eso es todo".
Por otra parte, Richard Williams nos ofreció también el visionado de su reciente cortometraje "Prologue" que él presenta como un prólogo a toda su obra. El cortometraje es nuevamente una maravilla de la animación tradicional dibujada exclusivamente a mano, esta vez con dibujos mucho más realistas. Es prácticamente un ejercicio de dibujo al natural animado, donde el realizador/animador nos presenta con mucha inteligencia que mientras que el hombre puede hacer cosas magníficas como crear vida - la vida que representan una abeja o una mariposa es reproducida magistralmente por el animador -, también es capaz de destruir toda vida con su violencia irracional, que es presentada en el cortometraje con toda su crudeza. Y todo ello lo hace con un despliegue de animación full, donde puede chulear con cambiar la perspectiva y variar los puntos de vista a su antojo manteniendo la perfección de sus ilustraciones y del movimiento en todo momento. Brutal en todos los sentidos.
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Richard Williams
domingo, 18 de octubre de 2015
Belladonna of Sadness
Una de aquellas oportunidades irrepetibles que no suelen faltar en el Festival de Sitges la constituyó sin duda la proyección de la versión restaurada en 4K de "Belladonna of Sadness" (Kanashimi no Belladonna, 1973), la película más transgresora de Eiichi Yamamoto de cuya restauración a partir de la cinta original - llevada a cabo en EEUU a iniciativa de la cinemateca The Cinefamily en colaboración con el estudio Cinelicious y la compañía Spectrevision - os hablamos aquí en agosto, cuando aún desconocíamos que podríamos verla al cabo de tan poco tiempo.
La película fue la tercera y última del sello "Animerama", una compilación de películas de corte erótico que había iniciado Osamu Tezuka desde su estudio Mushi Production, aunque en su caso no contó con la participación de Tezuka, que dejó el estudio en los inicios de la producción, y fue concebida y dirigida exclusivamente por su cofundador, Eiichi Yamamoto, que hasta entonces se había limitado a dirigir las dos anteriores. Sin embargo, la película no logró ser entendida por la crítica ni por el público, y sus malos resultados condicionaron las dificultades económicas que llevaron a la bancarrota de Mushi Production. Ha sido con posterioridad cuando la película se ha convertido en objeto de culto y ha obtenido el reconocimiento que merecía.
Eiichi Yamamoto escribió el guión inspirándose en la novela de 1862 "La Sorcière" (en torno al personaje de Juana de Arco) del historiador francés Jules Michelet. Del mismo modo, la película se articuló como una historia de resistencia frente al feudalismo y la intolerancia religiosa que comienza con la violación de la protagonista, Jeanne, en su noche de bodas, por parte del señor feudal (instigado por su esposa) y sigue con todo tipo de injusticias y abusos que el poder local inflige a la pareja; mientras el marido se instala en la congoja y la inacción, Jeanne acepta la ayuda de un demonio que la aconseja y la ayuda a salir adelante, no sin sacrificio personal. Así, cada vez que Jeanne consigue levantar la cabeza y progresar, incluso ayudando al pueblo, sufre un nuevo abuso que la obliga a solicitar nuevamente la ayuda de su demoníaco protector, sumiéndose cada vez más en un remolino que terminará conduciéndola a un destino trágico.
La película fue la tercera y última del sello "Animerama", una compilación de películas de corte erótico que había iniciado Osamu Tezuka desde su estudio Mushi Production, aunque en su caso no contó con la participación de Tezuka, que dejó el estudio en los inicios de la producción, y fue concebida y dirigida exclusivamente por su cofundador, Eiichi Yamamoto, que hasta entonces se había limitado a dirigir las dos anteriores. Sin embargo, la película no logró ser entendida por la crítica ni por el público, y sus malos resultados condicionaron las dificultades económicas que llevaron a la bancarrota de Mushi Production. Ha sido con posterioridad cuando la película se ha convertido en objeto de culto y ha obtenido el reconocimiento que merecía.
Eiichi Yamamoto escribió el guión inspirándose en la novela de 1862 "La Sorcière" (en torno al personaje de Juana de Arco) del historiador francés Jules Michelet. Del mismo modo, la película se articuló como una historia de resistencia frente al feudalismo y la intolerancia religiosa que comienza con la violación de la protagonista, Jeanne, en su noche de bodas, por parte del señor feudal (instigado por su esposa) y sigue con todo tipo de injusticias y abusos que el poder local inflige a la pareja; mientras el marido se instala en la congoja y la inacción, Jeanne acepta la ayuda de un demonio que la aconseja y la ayuda a salir adelante, no sin sacrificio personal. Así, cada vez que Jeanne consigue levantar la cabeza y progresar, incluso ayudando al pueblo, sufre un nuevo abuso que la obliga a solicitar nuevamente la ayuda de su demoníaco protector, sumiéndose cada vez más en un remolino que terminará conduciéndola a un destino trágico.
La película tiene un tono bastante más serio que el de las dos películas precedentes, más humorísticas, y de hecho plantea una historia muy amarga, que remueve conciencias y deja poco lugar a la comicidad, aunque ésta existe también en algunos tramos del metraje (como en la aparición del pequeño espíritu fálico o el erótico-festivo evento orgiástico en la cueva del bosque).
La historia de "Belladonna of Sadness" constituye un verdadero manifiesto de reivindicación feminista (en la tradición de la "Lisístrata" de Aristófanes, donde el sexo es instrumento de la liberación y la lucha de la mujer) en que la protagonista, lejos de ser el sexo débil, es el carácter fuerte que es capaz de sacrificarse y plantar cara frente a los abusos de los poderes patriarcales, en contraposición al hombre/marido que frente a las dificultades se arredra, no actúa e incluso la traiciona, reaccionando tan solo cuando ya es demasiado tarde. Mediante su sacrificio y su lucha es la mujer la que finalmente consigue levantar al pueblo, especialmente a las demás mujeres, y combatir la injusticia del poderoso.
Lo más notable de la película - que desde luego, no es nada comercial - es su original narrativa y el carácter transgresor de su planteamiento visual. Fue la película en que Eiichi Yamamoto encontró mayor libertad expresiva tras el abandono de Osamu Tezuka, quedando al cargo del guión y de la dirección sin más restricciones que las que él mismo pudiera ponerse, y parece que no se impuso ninguna. Todo el metraje está cargado con una psicodélica y sofisticada imaginería desatada, basada en ricas ilustraciones de gran belleza realizadas mediante aguadas y tintas, y muy influenciadas por el art nouveau y especialmente el estilo de Aubrey Beardsley, Gustav Klimt o Egon Schiele, que se ponen al servicio de la narración bien sea en forma de ilustraciones panorámicas que se desplazan por la pantalla o mediante secuencias animadas que a veces surgen como por encanto de las ilustraciones mismas, creando una sensación ensoñadora e hipnótica que se ve potenciada por la banda sonora. Todo ello hizo de "Belladonna of Sadness" una de las películas animadas más a contracorriente y artísticamente innovadoras de su tiempo.
Con esta película, Eiichi Yamamoto se desmarcó claramente del estilo Disney, predominante en la época, pero también de las propias películas animadas japonesas de la época, más influenciadas por el gigante americano. Por cierto, hay una secuencia donde la protagonista Jeanne recuerda mucho a Maléfica, el hada mala de La Bella Durmiente de Disney, producida 14 años antes, si bien la comparación sirve aquí para destacar la distinción:
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Eiichi Yamamoto
viernes, 16 de octubre de 2015
The Thinklab nos sumergerá en Deep
El año 2006 el realizador Julio Soto decidió dejar atrás su experiencia de más de 10 años trabajando en la industria de la animación en EEUU y regresar a España para crear su propia empresa en Madrid, el estudio The Thinklab, desde el cual se ofrecen servicios de producción de largometrajes, animación 3D, motion graphics, supervisión de efectos especiales y desarrollo creativo. Si bien al principio el estudio se dedicó más a la producción de documentales de temática medioambiental, desde el primer momento la idea de hacer animación estuvo entre los proyectos de la empresa, que cuenta en su haber con la creación y dirección de la serie de animación "Fluffs" para Disney Channel y se encuentra en plena producción del largometraje en 3D "Deep", que fue presentado en la reciente edición de 3D Wire y tiene previsto su estreno el año que viene.
La historia de la película se sitúa en el futuro 2100, en que los humanos han abandonado la Tierra como consecuencia del aumento de nivel de los océanos, y los únicos habitantes que quedan son las criaturas acuáticas que viven entre los restos de los edificios sumergidos y los detritus. La aventura de los protagonistas - un excéntrico grupo de criaturas abisales entre las que se encuentran el aventurero pulpo Deep, que es el último de su especie, y sus amigos el lofiforme Evo, la neurótica gamba Alice, y la anguila Maura - comienza cuando un terremoto les fuerza a abandonar su hogar en la grieta más profunda de los océanos y deben iniciar un peligroso viaje en busca de un nuevo lugar donde habitar a lo largo del cual vivirán las más extraordinarias aventuras a través del Titanic y de la ciudad sumergida de Nueva York.
El guión es obra del propio director de la película, Julio Soto, junto a Salvador Rubio, sobre un argumento de José Tatay y Julio Soto. Adriana Malfatti (Canal+, Disney) y Jorge Bazaco, procedente de Ilion Animation Studios se cuentan entre los productores de la película, que también cuenta con el valioso apoyo de Sergio Pablos a través de su SpaStudios para el desarrollo de personajes. Junto a The Thinklab, coproduce "Deep" la productora francesa Nectarious Films, y también el estudio belga Grid VFX , donde se lleva a cabo el modelado y texturizado de los sets y la postproducción.
"Deep" se define como un hilarante largometraje dirigido a toda la familia que ofrece una mirada única y cómica sobre las increíbles criaturas que habitan en las profundidades de los océanos. Según Julio Soto, se quiere resaltar la importancia de unos valores que se quiere transmitir por igual a niños y adultos, no sólo sobre el medio ambiente y los peligros de su explotación, sino también sobre el hecho de que a pesar de que los protagonistas son seres pequeños, excéntricos y vulnerables, mediante la combinación de su fuerza, amistad y valentía serán capaces de salvar el planeta.
En 3D Wire mostraron el teaser de la película junto a algunos planos avanzados de la producción, y abrieron una sesión de 'Recruitment' para buscar animadores 3D de todos los niveles: prácticas, junior, mid y senior.
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La historia de la película se sitúa en el futuro 2100, en que los humanos han abandonado la Tierra como consecuencia del aumento de nivel de los océanos, y los únicos habitantes que quedan son las criaturas acuáticas que viven entre los restos de los edificios sumergidos y los detritus. La aventura de los protagonistas - un excéntrico grupo de criaturas abisales entre las que se encuentran el aventurero pulpo Deep, que es el último de su especie, y sus amigos el lofiforme Evo, la neurótica gamba Alice, y la anguila Maura - comienza cuando un terremoto les fuerza a abandonar su hogar en la grieta más profunda de los océanos y deben iniciar un peligroso viaje en busca de un nuevo lugar donde habitar a lo largo del cual vivirán las más extraordinarias aventuras a través del Titanic y de la ciudad sumergida de Nueva York.
El guión es obra del propio director de la película, Julio Soto, junto a Salvador Rubio, sobre un argumento de José Tatay y Julio Soto. Adriana Malfatti (Canal+, Disney) y Jorge Bazaco, procedente de Ilion Animation Studios se cuentan entre los productores de la película, que también cuenta con el valioso apoyo de Sergio Pablos a través de su SpaStudios para el desarrollo de personajes. Junto a The Thinklab, coproduce "Deep" la productora francesa Nectarious Films, y también el estudio belga Grid VFX , donde se lleva a cabo el modelado y texturizado de los sets y la postproducción.
"Deep" se define como un hilarante largometraje dirigido a toda la familia que ofrece una mirada única y cómica sobre las increíbles criaturas que habitan en las profundidades de los océanos. Según Julio Soto, se quiere resaltar la importancia de unos valores que se quiere transmitir por igual a niños y adultos, no sólo sobre el medio ambiente y los peligros de su explotación, sino también sobre el hecho de que a pesar de que los protagonistas son seres pequeños, excéntricos y vulnerables, mediante la combinación de su fuerza, amistad y valentía serán capaces de salvar el planeta.
En 3D Wire mostraron el teaser de la película junto a algunos planos avanzados de la producción, y abrieron una sesión de 'Recruitment' para buscar animadores 3D de todos los niveles: prácticas, junior, mid y senior.
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jueves, 15 de octubre de 2015
Extraordinary Tales
El Festival Internacional de Cine Fantástico de Catalunya fue el lugar ideal para la proyección de los "Extraordinary Tales" de Raúl García. Aunando animación y terror en una misma película, el realizador y animador presentó en Sitges su homenaje a la obra de Edgar Allan Poe, un autor que le tenía fascinado desde muy joven, y explicó en un coloquio posterior su experiencia en torno al largometraje.
Es una producción de Melusine Productions, Melon Digital, R&R Communications Inc.y The Big Farm, con animación a cargo de Studio 352, que reúne en sus 73 minutos la adaptación de cinco relatos del autor americano junto a una historia que sirve de nexo de unión entre ellos. Realizado a lo largo de un período de producción de 9 años, el largometraje de Raúl García se remonta al primer corto que el realizador acometió allá por el 2005 - ya en coproducción con Melusine - adaptando el relato de "El Corazón Delator" con ocasión del hallazgo de una grabación de Bela Lugosi en que actuaba como narrador de la historia; el cortometraje tuvo tal éxito (45 premios internacionales) que plantó el gérmen del proyecto de largometraje, si bien las dificultades de financiación aconsejaron abordarlo inicialmente en forma de cortometrajes independientes. Así, al primer cortometraje siguió la adaptación de "La Caída de la Casa de Usher" - que es el primer relato del montaje final - , y después "La Verdad Sobre el Caso del Señor Valdemar", "La Máscara de la Muerte Roja" y "El Foso y el Péndulo", que ocupa el cuarto lugar en la película.
Aparte de la fuerza de las historias, cuyo mérito corresponde en gran parte a Edgar A. Poe, destaca en cada uno de los capítulos la elección de las voces de los narradores y las composiciones musicales originales a cargo de Sergio de la Puente, así como el hecho de que hayan sido realizados cada uno con un estilo y técnicas visuales diferentes; si bien todos los relatos están adaptados mediante animación 3D - hecho que Raúl García (que cuenta con 10 años de experiencia en animación tradicional en Disney a sus espaldas interviniendo en títulos como Aladdin, El rey león, La bella y la bestia, El jorobado de Notre Dame y Pocahontas, entre otros) atribuye a la dificultad de encontrar financiación para películas en 2D - cada uno de los diferentes estilos aplicados a cada capítulo intenta plasmar el espíritu de la historia y a la vez explorar las posibilidades artísticas de la animación basada en CGI, puesto que el realizador tenía claro que quería huir de las estéticas comunes que comparten la gran mayoría de largometrajes y cortometrajes animados en 3D.
De este modo, en el cortometraje correspondiente a "La Caída de la Casa de Usher" son la voz de Christopher Lee y los solos de violín de Ara Malikian bajo la dirección de Sergio de la Puente las que narran la dramática historia de desesperación y locura del último heredero de los Usher, protagonizada por unos personajes de marcados rasgos y el rostro surcado por estrías que les hacen parecer marionetas de madera. Por cierto, el cortometraje entró en el 2010 en la shortlist de los preseleccionados a los Óscar en su categoría.
"El Corazón Delator", que como ya se ha comentado cuenta con la impresionante voz de Bela Lugosi resonando desde la tumba, narra una historia de obsesión y odio que constituye un homenaje gráfico al dibujante Alberto Breccia, conocido por su habilidad para transmitir atmósferas góticas, terroríficas y escalofriantes en sus dibujos de contrastes de blancos y negros.
"La Verdad Sobre el Caso del Señor Valdemar", que también se colocó en su momento entre los cortometrajes preseleccionados para optar a los Oscar, está narrado por el intérprete Julian Sands con un acompañamiento musical que recrea el universo sonoro de las películas de terror de los años 50 con inquietantes sonidos de antiguos órganos e incluso de un serrucho musical que suena bajo la mano del solista Diego Galaz de nuevo bajo la batuta de Sergio de la Puente. Del mismo modo que los años 50 son homenajeados mediante un estilo visual que retrotrae al trazo de los cómics de terror americanos de esa época, impresos en tosco papel y cuatricromía. Así se traslada a la animación la historia de Doctor P. y su obsesión con el hipnotismo y la idea de utilizarlo para retrasar el momento de la muerte.
La voz de Guillermo del Toro es la que narra los hechos de "El Foso y el Péndulo", probablemente uno de los episodios más terroríficos de la película, donde los horrores de las mazmorras de la Inquisición están ilustrados con tonos sepia y carbón inspirados en las obras de Goya y Piranessi.
Finalmente, el productor de películas de serie-B Roger Corman es el breve narrador de "La Máscara de la Muerte Roja", donde la representación animada de la tragedia que afecta a la casa del príncipe Próspero parece un cuadro en movimiento que haya sido pintado bajo la influencia de Egon Schiele o Brueghel, de nuevo bajo una cuidada composición musical.
El conjunto de relatos, que recordemos que fueron adaptados independientemente, queda unido entre sí mediante una trama central que se desarrolla en un cementerio en base a una conversación entre el espíritu de Edgar Allan Poe, personificado en un cuervo, y la voz de una misteriosa musa; aunque la narración no tiene la misma profundidad que las obras del autor homenajeado, sí que sirve eficazmente para dar cuerpo a una obra que creció desmembrada. En esta ocasión Stephen Hughes y la autora Cornelia Funke dan voz respectivamente a los personajes, que quedan ilustrados bajo el estilo de Jack Mirkala, el diseñador de fondos de la pieza.
"Extraordinary Tales" es en suma una película muy notable, donde si lógicamente unos relatos pueden aparecer mejor adaptados que otros, sin duda constituyen un conjunto de pequeñas obras de artesanía con las que Raúl García consigue hacer un homenaje cuidado y fiel a la obra de Edgar A. Poe capaz de transmitir el amor y respeto que siente por ella y contagiarlo a los espectadores.
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Es una producción de Melusine Productions, Melon Digital, R&R Communications Inc.y The Big Farm, con animación a cargo de Studio 352, que reúne en sus 73 minutos la adaptación de cinco relatos del autor americano junto a una historia que sirve de nexo de unión entre ellos. Realizado a lo largo de un período de producción de 9 años, el largometraje de Raúl García se remonta al primer corto que el realizador acometió allá por el 2005 - ya en coproducción con Melusine - adaptando el relato de "El Corazón Delator" con ocasión del hallazgo de una grabación de Bela Lugosi en que actuaba como narrador de la historia; el cortometraje tuvo tal éxito (45 premios internacionales) que plantó el gérmen del proyecto de largometraje, si bien las dificultades de financiación aconsejaron abordarlo inicialmente en forma de cortometrajes independientes. Así, al primer cortometraje siguió la adaptación de "La Caída de la Casa de Usher" - que es el primer relato del montaje final - , y después "La Verdad Sobre el Caso del Señor Valdemar", "La Máscara de la Muerte Roja" y "El Foso y el Péndulo", que ocupa el cuarto lugar en la película.
Aparte de la fuerza de las historias, cuyo mérito corresponde en gran parte a Edgar A. Poe, destaca en cada uno de los capítulos la elección de las voces de los narradores y las composiciones musicales originales a cargo de Sergio de la Puente, así como el hecho de que hayan sido realizados cada uno con un estilo y técnicas visuales diferentes; si bien todos los relatos están adaptados mediante animación 3D - hecho que Raúl García (que cuenta con 10 años de experiencia en animación tradicional en Disney a sus espaldas interviniendo en títulos como Aladdin, El rey león, La bella y la bestia, El jorobado de Notre Dame y Pocahontas, entre otros) atribuye a la dificultad de encontrar financiación para películas en 2D - cada uno de los diferentes estilos aplicados a cada capítulo intenta plasmar el espíritu de la historia y a la vez explorar las posibilidades artísticas de la animación basada en CGI, puesto que el realizador tenía claro que quería huir de las estéticas comunes que comparten la gran mayoría de largometrajes y cortometrajes animados en 3D.
De este modo, en el cortometraje correspondiente a "La Caída de la Casa de Usher" son la voz de Christopher Lee y los solos de violín de Ara Malikian bajo la dirección de Sergio de la Puente las que narran la dramática historia de desesperación y locura del último heredero de los Usher, protagonizada por unos personajes de marcados rasgos y el rostro surcado por estrías que les hacen parecer marionetas de madera. Por cierto, el cortometraje entró en el 2010 en la shortlist de los preseleccionados a los Óscar en su categoría.
"El Corazón Delator", que como ya se ha comentado cuenta con la impresionante voz de Bela Lugosi resonando desde la tumba, narra una historia de obsesión y odio que constituye un homenaje gráfico al dibujante Alberto Breccia, conocido por su habilidad para transmitir atmósferas góticas, terroríficas y escalofriantes en sus dibujos de contrastes de blancos y negros.
"La Verdad Sobre el Caso del Señor Valdemar", que también se colocó en su momento entre los cortometrajes preseleccionados para optar a los Oscar, está narrado por el intérprete Julian Sands con un acompañamiento musical que recrea el universo sonoro de las películas de terror de los años 50 con inquietantes sonidos de antiguos órganos e incluso de un serrucho musical que suena bajo la mano del solista Diego Galaz de nuevo bajo la batuta de Sergio de la Puente. Del mismo modo que los años 50 son homenajeados mediante un estilo visual que retrotrae al trazo de los cómics de terror americanos de esa época, impresos en tosco papel y cuatricromía. Así se traslada a la animación la historia de Doctor P. y su obsesión con el hipnotismo y la idea de utilizarlo para retrasar el momento de la muerte.
La voz de Guillermo del Toro es la que narra los hechos de "El Foso y el Péndulo", probablemente uno de los episodios más terroríficos de la película, donde los horrores de las mazmorras de la Inquisición están ilustrados con tonos sepia y carbón inspirados en las obras de Goya y Piranessi.
Finalmente, el productor de películas de serie-B Roger Corman es el breve narrador de "La Máscara de la Muerte Roja", donde la representación animada de la tragedia que afecta a la casa del príncipe Próspero parece un cuadro en movimiento que haya sido pintado bajo la influencia de Egon Schiele o Brueghel, de nuevo bajo una cuidada composición musical.
El conjunto de relatos, que recordemos que fueron adaptados independientemente, queda unido entre sí mediante una trama central que se desarrolla en un cementerio en base a una conversación entre el espíritu de Edgar Allan Poe, personificado en un cuervo, y la voz de una misteriosa musa; aunque la narración no tiene la misma profundidad que las obras del autor homenajeado, sí que sirve eficazmente para dar cuerpo a una obra que creció desmembrada. En esta ocasión Stephen Hughes y la autora Cornelia Funke dan voz respectivamente a los personajes, que quedan ilustrados bajo el estilo de Jack Mirkala, el diseñador de fondos de la pieza.
"Extraordinary Tales" es en suma una película muy notable, donde si lógicamente unos relatos pueden aparecer mejor adaptados que otros, sin duda constituyen un conjunto de pequeñas obras de artesanía con las que Raúl García consigue hacer un homenaje cuidado y fiel a la obra de Edgar A. Poe capaz de transmitir el amor y respeto que siente por ella y contagiarlo a los espectadores.
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miércoles, 14 de octubre de 2015
Anomalisa
Charlie Kaufman (¿Cómo ser John Malkovich?", "El Ladrón de Orquídeas", "Olvídate de Mí", "Synecdoche, New York") ha regresado al cine haciendo su primera incursión en el cine de animación mediante una joyita en stop-motion que lleva por nombre "Anomalisa" y que, además del enorme talento de su director, que se ha llevado en el Festival de Venecia el Gran Premio del Jurado, demuestra - una vez más para quien aún se empeña en negarlo - que la animación es una técnica tan válida y respetable como la filmación de imagen real para hacer cine para adultos.
Basada sobre una obra de teatro firmada por el director bajo el pseudónimo Francis Fregoli, "Anomalisa" ha sido llevada al cine por los productores del estudio especializado en stop-motion Starburns Industries - Dan Harmon y Dino Stamatopoulos -, que habían adquirido los derechos sobre la obra, con el respaldo de una campaña de financiación en Kickstarter, a fin de huir de las restricciones impuestas por el sistema de Hollywood y poder ser totalmente fieles a la obra de Kaufman. El realizador contaría con el apoyo en la dirección de animación de Duke Johnson (director de las series Moral Orel y Frankenhole), habitual colaborador de Starburns Industries.
"Anomalisa" cuenta la tragicómica historia de Michael Stone, un exitoso coacher de los negocios que se dedica a dar conferencias aquí y allá sobre técnicas de comunicación y atención al cliente, pero que en lo personal sufre una existencia anodina como resultado de su incapacidad para conectar con las personas que le rodean y mucho menos para establecer cualquier relación estable satisfactoria. En su mundo, todas las personas comparten facciones similares y emiten la misma voz, masculina y monocorde, sean hombres, mujeres o niños; hasta que en el gris hotel de Cincinnati, donde pasa la noche para afrontar su próxima conferencia (que se llama Fregoli, como el nombre del síndrome psiquiátrico bajo el cual todas las personas son percibidas como poseedoras de una única identidad), una mujer, Lisa, sobresale como una anomalía entre todos los demás, haciendo que Michael redescubra de nuevo el amor.
Siendo una de las películas menos fantásticas y enrevesadas del conocido guionista y realizador, no faltan en ella los recursos al mundo onírico que le caracterizan y a los sucesos extraños, entre los cuales la escena en que el director y todo el personal del hotel le declaran su amor al protagonista y este huye, perdiendo su rostro por el camino. Sea como fuere, el director consigue explicar de forma maestra que el modo en que el ser humano desarrolla sus relaciones no es muy diferente de las técnicas que se aplican para tener contento a un cliente: se trata al fin y al cabo de ponerse una careta para representar un papel capaz de agradar y/o enamorar al otro (en este sentido es acertadísimo el recurso que utilizan Kaufman y Duke Johnson consistente en no ocultar las líneas de corte de las máscaras de expresión de los muñecos animados de la película, lo que pone precisamente de relieve el carácter artificioso de nuestras expresiones y actitudes). El problema es que cuando uno conoce al detalle el truco, como lo hace el experto Michael Stone, el juego pierde interés y las personas se convierten en algo anodino, arrastrando al sujeto hacia una vida de relaciones fracasadas y pasajeras donde tan solo los amores fugaces son capaces de salvarle de su asfixiante soledad... ¿o es que el protagonista es como un cliente egoísta e imposible de satisfacer, por muy sincera y cándida que sea la vendedora?
La colaboración de Duke Johnson ha sido esencial para convertir la animación stop-motion en todo un espectáculo visual que discurre con profesionalidad máxima hasta extremos de marcado realismo, representando los muñecos los comportamientos más corrientes de la vida: quizás nunca antes el hecho de tomar una ducha y miccionar, o de hacer el amor, había sido expresado en animación con tanta cercanía. Superado queda el extraño realismo de la supermarionation: los muñecos de "Anomalisa" se mueven y actúan creíblemente como humanos, al igual que nosotros funcionamos como marionetas.
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Basada sobre una obra de teatro firmada por el director bajo el pseudónimo Francis Fregoli, "Anomalisa" ha sido llevada al cine por los productores del estudio especializado en stop-motion Starburns Industries - Dan Harmon y Dino Stamatopoulos -, que habían adquirido los derechos sobre la obra, con el respaldo de una campaña de financiación en Kickstarter, a fin de huir de las restricciones impuestas por el sistema de Hollywood y poder ser totalmente fieles a la obra de Kaufman. El realizador contaría con el apoyo en la dirección de animación de Duke Johnson (director de las series Moral Orel y Frankenhole), habitual colaborador de Starburns Industries.
"Anomalisa" cuenta la tragicómica historia de Michael Stone, un exitoso coacher de los negocios que se dedica a dar conferencias aquí y allá sobre técnicas de comunicación y atención al cliente, pero que en lo personal sufre una existencia anodina como resultado de su incapacidad para conectar con las personas que le rodean y mucho menos para establecer cualquier relación estable satisfactoria. En su mundo, todas las personas comparten facciones similares y emiten la misma voz, masculina y monocorde, sean hombres, mujeres o niños; hasta que en el gris hotel de Cincinnati, donde pasa la noche para afrontar su próxima conferencia (que se llama Fregoli, como el nombre del síndrome psiquiátrico bajo el cual todas las personas son percibidas como poseedoras de una única identidad), una mujer, Lisa, sobresale como una anomalía entre todos los demás, haciendo que Michael redescubra de nuevo el amor.
Siendo una de las películas menos fantásticas y enrevesadas del conocido guionista y realizador, no faltan en ella los recursos al mundo onírico que le caracterizan y a los sucesos extraños, entre los cuales la escena en que el director y todo el personal del hotel le declaran su amor al protagonista y este huye, perdiendo su rostro por el camino. Sea como fuere, el director consigue explicar de forma maestra que el modo en que el ser humano desarrolla sus relaciones no es muy diferente de las técnicas que se aplican para tener contento a un cliente: se trata al fin y al cabo de ponerse una careta para representar un papel capaz de agradar y/o enamorar al otro (en este sentido es acertadísimo el recurso que utilizan Kaufman y Duke Johnson consistente en no ocultar las líneas de corte de las máscaras de expresión de los muñecos animados de la película, lo que pone precisamente de relieve el carácter artificioso de nuestras expresiones y actitudes). El problema es que cuando uno conoce al detalle el truco, como lo hace el experto Michael Stone, el juego pierde interés y las personas se convierten en algo anodino, arrastrando al sujeto hacia una vida de relaciones fracasadas y pasajeras donde tan solo los amores fugaces son capaces de salvarle de su asfixiante soledad... ¿o es que el protagonista es como un cliente egoísta e imposible de satisfacer, por muy sincera y cándida que sea la vendedora?
La colaboración de Duke Johnson ha sido esencial para convertir la animación stop-motion en todo un espectáculo visual que discurre con profesionalidad máxima hasta extremos de marcado realismo, representando los muñecos los comportamientos más corrientes de la vida: quizás nunca antes el hecho de tomar una ducha y miccionar, o de hacer el amor, había sido expresado en animación con tanta cercanía. Superado queda el extraño realismo de la supermarionation: los muñecos de "Anomalisa" se mueven y actúan creíblemente como humanos, al igual que nosotros funcionamos como marionetas.
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martes, 13 de octubre de 2015
Miss Hokusai
El Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya que se está desarrollando estos días en Sitges ha brindado la ineludible oportunidad de ver en nuestro país "Miss Hokusai", un largometraje del estudio japonés Production I.G. (Ghost In The Shell, Jin-Roh, Giovanni's Island...) dirigido por Keiichi Hara (El Verano de Coo, Colorful..) a partir de un guión de Miho Maruo (Colorful, The Dog of Flanders, Kodocha), que obtuvo en el Festival de Annecy de este año el Premio de la Crítica.
Adaptando el manga Sarusuberi escrito e ilustrado por Hinako Sugiura, la película gira en torno a O-Ei, una mujer que vivió hacia el final del período Edo de Japón y que, a pesar de su increíble talento para la pintura, estuvo siempre bajo la sombra de su padre, el famoso Tetsuzo Hokusai (creador de "La Gran Ola de Kanagawa"), con quien realizó en solitario o a cuatro manos algunas de las pinturas más célebres. La historia parte de 1814 en Edo (el actual Tokyo), donde el sarcástico y despreocupado Tetsuzo Hokusai, ya en sus cincuenta y ampliamente reconocido por su talento, recibe encargos procedentes de clientes de todo Japón y los ejecuta en su caótico estudio-hogar con la ayuda de su tercera hija O-Ei, que entonces tiene 23 años y ha heredado de su padre su tozudez y su talento, y que en ocasiones realiza los trabajos en lugar de su padre, aunque sin recibir ningún crédito por ello. Mientras que el talento de Tetsuzo llegaría a ser reconocido décadas después en Europa (bajo el nombre de Katsushika Hokusai), situándose al nivel de otros reconocidos maestros del arte, todavía hoy pocos conocen la existencia de la mujer que le ayudó y que contribuyó enormemente en su obra.
Desarrollada mediante animación 2D y la utilización de algún elemento en 3D en los fondos, la película desarrolla un tramo en la vida de O-Ei Hokusai cuya narración trata no tanto de seguir un típico arco argumental sino de trazar - a mi modo de ver de manera satisfactoria y huyendo del típico biopic - dentro de las dimensiones limitadas del metraje, la personalidad y el talento de la protagonista y su papel en la obra del reconocido pintor japonés mediante la exposición de ciertos momentos de esa época: O-Ei se nos aparece como una joven talentuosa, capaz de emular la obra de su padre, de carácter independiente, pero también maternal y protectora (sobre todo respecto de su hermana pequeña, a la que se ve en la obligación de atender ante el carácter despreocupado de su padre, como debe atender las obras inacabadas de su progenitor) y también tímida respecto a las relaciones con el sexo contrario. Poco más se sabe de una mujer que a pesar de su talento estuvo a la sombra de su padre, y que desapareció de escena al poco tiempo de morir aquél. Al mismo tiempo, la película hace un bellísimo retrato de la vida en el Japón de la época, concretamente en la bulliciosa ciudad que después sería Tokyo, marcada por el ir y venir de artistas, comerciantes y cortesanos, por su espiritualidad y sus supersticiones y también por el declive de los samurais.
Con un dibujo y un diseño de personajes que se encuadran en la característica línea clara y estilizada del dibujo animado japonés (de la que precisamente se considera a Hokusai uno de los padres), la animación se desenvuelve de forma diáfana - aunque sin llegar a los niveles de riqueza de las producciones Ghibli - y también delicadamente, para narrar a veces con humor y principalmente con un sentido aire poético la historia de la mujer artista, todavía hoy envuelta en misterio, al tiempo que rinde un respetado homenaje gráfico a los artistas de las ukiyo-e, las estampas japonesas. Y curiosamente no desentona en la atmósfera poética de la narración la rockera banda sonora, dirigida por Harumi Fuuki, que con acierto imprime ritmo a la historia y reafirma el carácter independiente y hasta cierto punto rebelde que destacaba en la personalidad de O-Ei y hasta de su padre.
Una recomendable película que valdrá la pena ver en cuanto llegue a los cines si no habéis tenido oportunidad de disfrutarla en algún festival.
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Adaptando el manga Sarusuberi escrito e ilustrado por Hinako Sugiura, la película gira en torno a O-Ei, una mujer que vivió hacia el final del período Edo de Japón y que, a pesar de su increíble talento para la pintura, estuvo siempre bajo la sombra de su padre, el famoso Tetsuzo Hokusai (creador de "La Gran Ola de Kanagawa"), con quien realizó en solitario o a cuatro manos algunas de las pinturas más célebres. La historia parte de 1814 en Edo (el actual Tokyo), donde el sarcástico y despreocupado Tetsuzo Hokusai, ya en sus cincuenta y ampliamente reconocido por su talento, recibe encargos procedentes de clientes de todo Japón y los ejecuta en su caótico estudio-hogar con la ayuda de su tercera hija O-Ei, que entonces tiene 23 años y ha heredado de su padre su tozudez y su talento, y que en ocasiones realiza los trabajos en lugar de su padre, aunque sin recibir ningún crédito por ello. Mientras que el talento de Tetsuzo llegaría a ser reconocido décadas después en Europa (bajo el nombre de Katsushika Hokusai), situándose al nivel de otros reconocidos maestros del arte, todavía hoy pocos conocen la existencia de la mujer que le ayudó y que contribuyó enormemente en su obra.
Desarrollada mediante animación 2D y la utilización de algún elemento en 3D en los fondos, la película desarrolla un tramo en la vida de O-Ei Hokusai cuya narración trata no tanto de seguir un típico arco argumental sino de trazar - a mi modo de ver de manera satisfactoria y huyendo del típico biopic - dentro de las dimensiones limitadas del metraje, la personalidad y el talento de la protagonista y su papel en la obra del reconocido pintor japonés mediante la exposición de ciertos momentos de esa época: O-Ei se nos aparece como una joven talentuosa, capaz de emular la obra de su padre, de carácter independiente, pero también maternal y protectora (sobre todo respecto de su hermana pequeña, a la que se ve en la obligación de atender ante el carácter despreocupado de su padre, como debe atender las obras inacabadas de su progenitor) y también tímida respecto a las relaciones con el sexo contrario. Poco más se sabe de una mujer que a pesar de su talento estuvo a la sombra de su padre, y que desapareció de escena al poco tiempo de morir aquél. Al mismo tiempo, la película hace un bellísimo retrato de la vida en el Japón de la época, concretamente en la bulliciosa ciudad que después sería Tokyo, marcada por el ir y venir de artistas, comerciantes y cortesanos, por su espiritualidad y sus supersticiones y también por el declive de los samurais.
Con un dibujo y un diseño de personajes que se encuadran en la característica línea clara y estilizada del dibujo animado japonés (de la que precisamente se considera a Hokusai uno de los padres), la animación se desenvuelve de forma diáfana - aunque sin llegar a los niveles de riqueza de las producciones Ghibli - y también delicadamente, para narrar a veces con humor y principalmente con un sentido aire poético la historia de la mujer artista, todavía hoy envuelta en misterio, al tiempo que rinde un respetado homenaje gráfico a los artistas de las ukiyo-e, las estampas japonesas. Y curiosamente no desentona en la atmósfera poética de la narración la rockera banda sonora, dirigida por Harumi Fuuki, que con acierto imprime ritmo a la historia y reafirma el carácter independiente y hasta cierto punto rebelde que destacaba en la personalidad de O-Ei y hasta de su padre.
Una recomendable película que valdrá la pena ver en cuanto llegue a los cines si no habéis tenido oportunidad de disfrutarla en algún festival.
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